En
la mitología griega, Calipso en griego que significa ‘la que oculta’ era, según Homero, el nombre de una bella hija del
titán Atlas, que reinaba en la hermosa isla de Ogigia.

Viendo
esta situación, Atenea intervino y pidió a Zeus que ordenase a Calipso dejar
marchar a Odiseo. Zeus envió a su mensajero Hermes y Calipso, viendo que no
tenía más opción que obedecer, le dio materiales y víveres para que se
construyera una balsa y continuara su viaje. Odiseo se despidió de ella, no sin
cierto recelo por si se tratara de una trampa, y zarpó. Algunas leyendas
cuentan que Calipso terminó muriendo de pena.
Calipso
pertenecía a las ninfas y era hija de Atlante y Pléyone. Otras versiones la
hacen hija de Helio (el Sol) y Perseis. De esta segunda versión es que se
deriva la idea de que era hermana de Circe y Eetes.
Su
lugar de habitación era la isla Ogigia, que se cree se ubicaba en el
Mediterráneo occidental y que por lo general se identifica con la actual
península de Ceuta, frente a Gibraltar.
Calipso, llamada por Homero "la que oculta", recibió hospitalariamente a Odiseo (Ulises) cuando su nave naufragó. En la Odisea, se cuenta como Calipso, enamorada profundamente de Odiseo lo retiene contra su voluntad en la isla durante mucho tiempo mientras él cree que a penas son unos días.
La cantidad de tiempo que Ulises estuvo con ella varía. Algunos apuntan que fue diez años, otros creen que siete y hay quien opina que fue un año.
A cambio de que Odiseo se quedara para siempre con ella, Calipso le ofrecía a cambio la inmortalidad. Sin embargo, Odiseo sentía la necesidad de regresar a su hogar Ítaca y al final se mantuvo inflexible.
Atenea quien protegía a Odiseo, rogó a Zeus para que enviara a Hermes donde Calipso y le ordenara que dejara ir a Odiseo, a lo cual Zeus cedió. Aunque a ella le dolió dejar partir a su amado, cumplió la orden del dios de dioses.
Le proporcionó al héroe madera para construir una embarcación, provisiones para el viaje, e indicaciones de cuales astros debía seguir para encontrar el camino a casa.
Calipso, llamada por Homero "la que oculta", recibió hospitalariamente a Odiseo (Ulises) cuando su nave naufragó. En la Odisea, se cuenta como Calipso, enamorada profundamente de Odiseo lo retiene contra su voluntad en la isla durante mucho tiempo mientras él cree que a penas son unos días.
La cantidad de tiempo que Ulises estuvo con ella varía. Algunos apuntan que fue diez años, otros creen que siete y hay quien opina que fue un año.
A cambio de que Odiseo se quedara para siempre con ella, Calipso le ofrecía a cambio la inmortalidad. Sin embargo, Odiseo sentía la necesidad de regresar a su hogar Ítaca y al final se mantuvo inflexible.
Atenea quien protegía a Odiseo, rogó a Zeus para que enviara a Hermes donde Calipso y le ordenara que dejara ir a Odiseo, a lo cual Zeus cedió. Aunque a ella le dolió dejar partir a su amado, cumplió la orden del dios de dioses.
Le proporcionó al héroe madera para construir una embarcación, provisiones para el viaje, e indicaciones de cuales astros debía seguir para encontrar el camino a casa.

Adicionalmente, existe en la mitología registros de otra Calipso que era una de las hijas de Tetis y Océano.
Cuando Europa murió le fueron concedidos los honores divinos y el toro que había sido la forma en que Zeus había amado a Europa fue convertido en constelación e incluido en los signos del zodíaco.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario